La rentabilidad empresarial es la principal preocupación del sector, que reclama actuaciones urgentes para su recuperación

8/07/13 9:01 PM | por mariajose | Deloitte ha presentado hoy en Benidorm las principales conclusiones de su quinta edición del informe de "Expectativas 2013 para el sector turístico" que genéricamente se ha denominado "Una Carrera de Fondo". Se trata de un informe de tipo cualitativo que recoge numerosas e importantes opiniones y sensaciones de los principales directivos del sector a nivel nacional, con una extracción de datos específicos para el área de Benidorm y de la Costa Blanca. Antonio Mayor, presidente de HOSBEC, y Sebastián Fernández, Director General de Turismo, han abierto la sesión informativa con unas previsiones para el sector que tratará de mantener unos meses de julio y agosto en línea con los años anteriores, aunque reconoció "que está costando mucho de vender". Tras una primavera con muy buenos datos de ocupación motivados por un mercado muy sensible al precio, se reconoce una caída generalizada de la rentabilidad empresarial que está entre 15-20 puntos, o incluso 30, en los casos más acusados. Mayor ha informado que las posibilidades de trasvases de turistas por los conflictos de Egipto y Turquía no afectarán demasiado a los resultados, ya que hay otros países como Chipre o Grecia que están "a la caza de estos turistas" con precios y políticas comerciales mucho más agresivas. No obstante, se está detectando que la venta de última hora está funcionado de forma muy parecida al verano 2012, y que las zonas con una mayor dependencia del mercado nacional tendrán posiblemente más dificultades que Benidorm, que cuenta con un colchón del 55% de mercado internacional. Beatriz Martín, socia responsable de la oficina de Deloitte en Alicante e Ignacio García Gómez, Senior Manager de Deloitte para el sector turístico han realizado la presentación de las diferentes conclusiones. En líneas generales, la industria turística española reconoce que 2012 no ha sido un buen año para el sector, cuyas perspectivas han sido todavía más negativas que las que se hacían en 2011, salvo ligeras recuperaciones que pueden apreciarse en el "vacacional de lujo" y en el "mercado de convenciones" cuya caída había sido muy acusada en los últimos cuatro años. Sobre la apreciación de las políticas contenidas en el Plan Nacional Integral de Turismo, se considera que fueron unos objetivos muy esperanzadores para el sector, pero con una escasa eficacia de las medidas y una débil grado de implantación. En muchas de las opiniones recogidas por la encuesta se resumen en que "las medidas necesarias son medidas de estímulo de la demanda y promoción, promoción y más promoción". La propia industria turística ha hecho en este estudio un ejercicio de examen "ante el espejo" y como "aciertos" en la gestión empresarial se han destacado la eficiencia de los costes y la gestión de los ingresos, mientras que los "errores" se concentran especialmente en las estrategias y políticas de expansión en épocas donde "se creía que cualquier cosa se podría convertir en un destino turístico" cuando la realidad ha demostrado que no es así. Respecto al análisis de la competencia, los tres aspectos más envidiados de otros destinos competidores son (3º) la comercialización on line, (2º) la estrategia de comercialización y en primer lugar y muy importante, la estrategia de marca. Los deberes más urgentes que se ha marcado el sector pueden resumirse en los necesarios ajustes de estructura y mejoras de eficiencia, el abandono de contratos y la venta de activos no rentables, la reducción de los costes de comercialización, la racionalización de la competencia en precios, la financiación adecuada del circulante y la creación de alianzas empresariales con otros miembros de la cadena de valor, así como la reordenación de la oferta y los excesos cometidos en la época expansiva. Sobre este último aspecto, como se reordena y se reduce la oferta sobrante, la opinión empresarial oscila entre dos corrientes: una que pasa porque el propio mercado liquidará la oferta no rentable, y otra que exige a las administraciones públicas que intervengan necesariamente para el control de nuevas licencias para actividades fundamentalmente hoteleras. La rentabilidad empresarial se ha reconocido como el "talón de aquiles" del sector, y las medidas que se proponen para recuperar índices de rentabilidad pre-crisis son tan variadas como la maximización de la tarifa y la gestión óptima del ingreso, salir a buscar directamente a los clientes y reducir, por lo tanto, los costes de la intermediación, la reestructuración y la eficiencia de los costes generales y la liquidación del exceso de la oferta en determinadas plazas por su efecto distorsionador del propio mercado. Desde luego que los impagos y el periodo medio de cobro figuran también entre las preocupaciones de los empresarios. En el área de Benidorm-Costa Blanca, donde se han podido extraer datos específicos de la encuesta, se observan unas perspectivas más favorables y más positivas en su conjunto que las analizadas a nivel nacional, y en esas conclusiones pesa precisamente dos de las variables que se dan cita en el modelo Benidorm: un modelo de explotación hotelera que tanto en número de pernoctaciones como en porcentaje de ocupación se bate en estadística con las grandes capitales europeas y la importante cuota de mercado que supone el turismo internacional.  En líneas generales, se destaca también la cuestión de la rentabilidad como las principal preocupación de los empresarios del sector, mientras que además se muestran muy sensibles en cuanto a todas las políticas y actuaciones en materia de transportes y vías de comunicación. Puede descargar el informe completo en el siguiente enlace:

Expectativas 2013 Una carrera de fondo - Deloitt

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