L’Alfàs del Pi celebrará el “Primer Banco del Tiempo”, sistema de intercambio de servicios por tiempo.
12/03/10 1:03 PM | por mariajose |Este próximo domingo, día 14, a partir de las 11.00 horas, en el polideportivo de Alfaz del Sol de l’Alfàs del Pi tendrá lugar la interesante iniciativa del “Banco del Tiempo”, un sistema de intercambio donde la unidad no es el dinero habitual, si no una medida de tiempo, denominado “Kronos”.
Este proyecto es pionero en la Marina Baixa, realizándose en otras provincias desde hace varios años con gran éxito.
Un nuevo tipo de dinero para pagar a la gente por lo que necesita hacer, valorando las contribuciones por igual y sacándole provecho a las habilidades de las personas, con una hora equivalente a un servicio de crédito. Los créditos de tiempo son depositados en el denominado “Banco de Tiempo”.
Pueden ser sacados en cualquier momento y gastado en un gran rango de servicios y oportunidades ofrecidas por los demás usuarios. Detalles de todas las habilidades, necesidades y disponibilidad de todos los usuarios están almacenados en el ordenador del banco de tiempo de forma confidencial y así cualquier necesidad puede ser cubierta por la persona local adecuada.
Diez Kronos equivalen a una hora.
En este mercadillo las personas socias del banco de tiempo pueden comprar cualquier producto pagando con su tiempo acumulado en el banco.
Una iniciativa que promueve una herramienta de regeneración de la comunidad. En l’Alfàs del Pi esta organizada por la Asociación Carpe Tempore en colaboración con la oficina de AMICS. Las particularidades del municipio, con más de 21.000 habitantes y un total de 90 nacionalidades diferentes, con un núcleo notable de personas jubiladas e inactivos que disponen de tiempo libre, lo convierten en lugar ideal para desarrollar este proyecto.
Algunos de los objetivos que se pretende es facilitar la integración social de sectores del municipio, potenciando el intercambio de los productos y servicios con minorías, además de contribuir a aprender a conocer y aprender otras culturas.
También permite el acceso laboral a personas que estén excluidas, como mayores, jóvenes o discapacitados y quienes comparten de un modo creativo valiosos recursos que, a veces, están fuera de la economía formal.
El intercambio permite proponer negocios, que no tendrían el mismo atractivo si se hicieran con dinero. Fomenta la autoestima entre uno y la familia y es una medida de ahorro, ya que permite no emplear el dinero de curso legal, e, incluso, generar una importante disponibilidad de recursos.
El primer banco de tiempo se creó en 1979 en la isla De Vancouver. Más tarde en la Columbia Británica denominándolo “lets” (local exchance trading system) sistema de intercambio local, que se ha ido desarrollando por todo el mundo desde entonces.







